CFN Cámara de frío negativo

Cámaras de conservación diseñadas para mantener una temperatura negativa constante, ideales para la refrigeración y preservación de materias primas.
Cámara de frío negativo para almacenamiento a temperaturas bajo cero.

  • Rango de temperatura interior: desde -25º C.
  • Rango de temperatura exterior: hasta 43º C.
  • Construcción: paneles sándwich de espuma de poliuretano de 60 mm de espesor.
  • Acabados: superficies internas y externas en PVC apto para uso alimentario.
  • Puerta: aislada, con cierre mediante llave, bisagras a la derecha (estándar).
  • Suelo: aislado de 60 mm de espesor, recubierto en acero inoxidable alimentario AISI 304.

Equipo de refrigeración:

  • Monoblock montado en el techo de la cámara
  • Split con evaporadores internos y grupo de frío situado a una distancia de hasta 10 metros

Características adicionales:

  • Perfil sanitario en todas las uniones.
  • Iluminación LED.
  • Gas refrigerante R452A.

logo salva





Características de la cámara de frío negativo (CFN)

Cámara de frío negativo (de -25º C a -15º C) diseñada para el almacenamiento de productos a temperaturas bajo cero. Esta cámara de conservación para productos refrigerados cuenta con sistemas de frío en versiones monoblock o split, y está especialmente diseñada para pequeños y medianos obradores de panadería y pastelería.

Cero desperdicio, menor coste y máxima eficiencia energética

Conservación de alimentos

Las cámaras de frío negativo tienen una alta capacidad para preservar alimentos perecederos durante períodos prolongados. Las bajas temperaturas evitan el crecimiento de microorganismos y ralentizan la descomposición de los alimentos, ayudando a mantener su calidad, frescura y valor nutricional por más tiempo.

Mayor vida útil de los productos

Al mantener temperaturas constantes y extremadamente bajas, estas cámaras previenen la formación de grandes cristales de hielo que pueden dañar la estructura celular de los productos. Además, la baja temperatura inhibe la actividad enzimática y las reacciones químicas que causan la degradación de los alimentos.

Control de calidad

Las cámaras de frío negativo ofrecen un control preciso de las condiciones de almacenamiento. Permiten regular la temperatura, la humedad y la circulación del aire, creando un entorno óptimo para la conservación de los productos.